Para empezar la discusión se necesitan dos dispuesto a hacerlo, la paz llega cuando uno desiste, se detiene el mas sensato o el que adivina la temblequeante armadura que envuelve al violento, quien tiene la fortaleza espiritual para renunciar a la lucha es el que realmente gana.
En nuestra vida diaria embarcamos farragosas discusiones por necedades, manifestaciones de intolerancia, hasta insultos, elogios irónicos, los intocables "roces", las competencias de todo índole no son mas que diferentes formas de agresión. Tener la valentía de no pelear es animarse a ser distinto, librarse de prejuicios que confunden pacifismo con cobardía.
Alguien tiene que detener la discusiones irracionales y la violencia que se desata en nuestro alrededor.
Si empezamos por casa desde nuestro humilde puesto de lucha reflexionando antes de montar en cólera, podemos ser mucho mas pacíficos de lo que imaginamos. Esto puede sonar muy utópico pero demuestra quien realmente somos e intentarlo para llegar a ser mejores.
©civeles
1 Apostillas:
hola Civeles,sabes? aqui en canarias decimos que dos no pelean si uno no quiere..si, aunque a veces cueste debemos contar diez y reflexionar antes de montar en colera,,buen aporte para un mundo pacifico y tolerante...un placer leerte amigo...besitos..Siempre tuya
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